Vemos muchos artículos, libros y conferencias que muestran el mismo mensaje una y otra vez… “las personas son tu capital más valioso”. Aunque esta declaración es generalmente cierta, también puede sonar vaga, trillada y francamente poco inspiradora especialmente cuando nos referimos a contratar personal.

Independientemente de si eres un manager contratando por primera vez o ese emergente CEO que esta poniendo su equipo inicial de trabajo para comenzar un emprendimiento, debes tener en claro que tu negocio dependerá de las personas que contrates. El cliché “eres tan fuerte como tú jugador más débil ” nunca es tan evidente como en un pequeño equipo de inicio.

En este post presentamos varias claves al momento de contratar personal que debes tomar en cuenta para acertar en la decisión de contratar la mejor persona para lograr los objetivos de tu empresa.

Con todos los cambios empresariales y tecnológicos que hemos vivido los últimos años, es sorprendente que la mayoría de los managers que contratan, usan el mismo libro de jugadas que todo el mundo utiliza cuando empiezan el proceso de reclutamiento. Si simplemente estás confiando en entrevistar a un montón de candidatos y escoger al que te haga sentir mejor, ya has perdido la oportunidad de encontrar a alguien genial.

Por lo general, la mayoría de las empresas en el proceso de contratación realizan una descripción relativamente genérica del trabajo y la publican en portales de trabajo para luego de una serie de entrevistas escoger un candidato final. ¿Qué está mal con este proceso?

Que las buenas contrataciones se hacen cuando se descubren grandes personas, así, el administrador o director de Recursos Humanos, tiene una sola meta: contratar a la mejor persona que pueda encontrar.

Pero actualmente los buenos candidatos no se consiguen dentro de los límites del proceso que te acabamos de presentar. A fin de ampliar tu embudo de contratación, debes concentrar tus energías en estos dos temas:

  1. Las buenas contrataciones no encajan dentro de procesos tradicionales. Por ejemplo, contratas al mejor vendedor de social media y luego descubres que la mercadotecnia de medios sociales para la adquisición de clientes ya no es la mejor estrategia y te quedas con una persona de un sólo talento que ahora es más una carga para la empresa. Invariablemente el negocio cambia a medida que madura y necesitas personas que puedan cambiar con él.
  2. Actualmente los buenos empleados por lo general no se pueden encontrar a través de canales tradicionales de reclutamiento. Debes utilizar canales alternativos para descubrir buenos candidatos. Las referencias personales son una herramienta de reclutamiento efectiva por lo que apoyarte fuertemente en tus redes para descubrir diamantes en bruto es una herramienta más que efectiva. Debes ser agresivo en tu red de contacto y definir lo que quieres sin reducir mucho tus posibilidades, por ejemplo, puedes informar que estás buscando a alguien que sea curioso, o alguien que ame pedir retroalimentación de sus ideas, o alguien que ame aprender nuevas habilidades y sea autodidacta. Estos rasgos pueden llevarte al tipo de persona que necesitas.
  3. Actualmente la tecnología nos permite hacer uso de muchas herramientas  para ver si la persona que entrevistaste es la que sintoniza con tu organización. Haz uso de las redes sociales y compara la información del CV para corroborar que corresponde a como se muestra en cada uno de estos medios.
  4. Otra de las claves al momento de contratar personal es aprender a interpretar el lenguaje corporal de la persona. Si estas necesitando una persona que lidere y motive a tus empleados y ves que el candidato es cabizbajo, gris y negativo, lo más probable es que vayas a perder tiempo y dinero contratándolo. Si por el contrario, se  necesita una persona para organizar y dirigir al personal y la actitud del candidato es demasiado ligera y carente de carácter, estarás tomando la decisión errada con su contratación por más que en el CV muestre experiencia en el cargo.

Busca formas únicas y claras para establecer un alto estándar en la contratación de personas. Tu negocio se beneficiará de esta premisa por un largo tiempo.