Los primeros 90 días determinarán si el nuevo empleado tendrá éxito en tu empresa a largo plazo. De acuerdo a estudios realizados por el MIT Sloan School of Management, los costos de contratar y entrenar personas pueden ser de 1.25 a 1.4 veces más que su salario anual. Por eso, contratar bien es importante para la estabilidad financiera del negocio.

De hecho, hay empresas que en sus contratos tienen una cláusula que estipula que el empleado puede ser despedido sin ninguna explicación en un periodo de 90 días. ¿Por qué? Pues nada consume más tiempo, dinero y recursos a una empresa que tener a la persona equivocada trabajando para ellos.

¿Por qué un empleado no tendrá éxito en tu empresa? No es la falta de experiencia

Las personas asumen que cuando el nuevo empleado no cumplió con las expectativas es porque él no era el indicado para el trabajo y no tenía las habilidades para hacerlo. Pero usualmente tiene que ver con el enfoque y personalidad de la persona para hacer el trabajo. Si no encajas en la cultura de la empresa, se hace difícil para el empresario intentar trabajar contigo. Ellos no aprecian el tener que trabajar con alguien en el que no confían ni respetas. Esto genera conflictos que perjudican la productividad y el rendimiento del equipo. El gerente eventualmente tendrá que decidir cuál empleado está dañando la conexión del equipo.

Dado a que los nuevos empleados son llevados a un equipo ya existente que trabajaba bien juntos, se puede notar porque es importante el decidir rápido si estos nuevos empleados son capaces de mezclarse con el grupo. Si no, no hay razón en forzarlos a trabajar en conjunto. Es recomendable buscar un reemplazo que encaje mejor.

Estas son las 5 señales de que un empleado no tendrá éxito en tu empresa

  1. “Puedo hacerlo todo.” Cuando un nuevo empleado afirma poder realizar múltiples funciones, el mensaje que dan es el de “soy mejor que el resto del equipo”. Es mejor para los empleados aferrarse a su habilidad principal. Todos en el equipo tienen una función, una especialidad.
  1. “Trabaja alrededor de mis necesidades” Los nuevos empleados que vocalizan sus restricciones de lo que pueden hacer y cuando lo pueden hacer, son marcados por sus compañeros. Cuando estos dan una lista de requerimiento antes de hacer el trabajo, ellos dan más trabajo a los demás. Los nuevos empleados deberían enfocarse en aprender formas de facilitar el trabajo a sus compañeros. Mientras más valor da uno al equipo, más rápido será visto como un contribuidor vital.
  1. “Sólo hablo con quienes importan” Esos empleados que sólo se comunican con los empleados que ellos piensan que tienen “influencias” dentro de la empresa, no son buenos para trabajar en equipo. Ellos deberían enfocarse en ser amigos con todos en la empresa, pues nunca se sabe cuándo necesiten ayuda de alguien.
  1. “Siempre busco el siguiente gran paso” Los nuevos empleados que desde el principio están hablando de ser ascendidos muestran tendencias narcisistas. El enfoque egocéntrico que tienen sobre sus carreras laborales sugiere que harán cualquier cosa para alcanzar sus metas, pasando sobre todos los que se interpongan en su camino. Ellos deberían estar más enfocados en volverse expertos en sus trabajos. De esa forma, al realizar bien su trabajo constantemente, se ganaran la confianza y el respeto necesarios para recibir ascensos.
  1. “Puedo hacer el trabajo pero no esperes que me sobre esfuerce” Los nuevos empleados que solo ponen el esfuerzo mínimo muestran una falta de compromiso en construir una relación laboral beneficiosa para su empleador. Todas estas relaciones requieren de esfuerzo extra para formarse. Pero cuando a los nuevos empleados no les parece importar lo que su empleador piense sobre su rendimiento, sólo puedes esperar que su compromiso por el trabajo disminuya. Ellos deberían enfocarse en buscar formas de exceder las expectativas de su empleador.

Si contratas trabajadores, asegúrate de monitorearlos cuidadosamente. Debes tener los ojos bien abiertos para identificar las señales que te dimos para saber que tu empleado no tendrá éxito en tu empresa. Y si eres un nuevo empleado, se proactivo y consigue la ayuda necesaria para manejar tu experiencia y puedas superar los primeros 90 días de tu trabajo. Si no, estarás buscando otro empleo antes de lo planeado.